viernes, 30 de septiembre de 2011

Deseos de mujer



( ilustración de Jeremy Lipking )  

Un multimillonario guapo, inteligente y calavera, que nos consienta hasta echarnos a perder y nos regale “manolos” y “jimmy choo´s” y… una casa en Toscana.

Un poeta que nos desnude y nos lleve de la mano descalzas al fin del mundo.
(Si no podemos conseguir un hombre como papá, mejor los dos.)

Los vestidos de Fortuny.

Una casa llena de luz donde cuidar nuestro amor, nuestros hijos y nuestros amigos.

El mueble zapatero de Imelda Marcos.

Leer y soñar. Olvidar los libros y los sueños y vivir.

Zafiros, brillantes, perlas.

Peonías, jazmines, violetas, rosas antiguas.

Una piel suave y tentadora con un corazón capaz de pecar y perdonar.

Alegría, gratitud y un hijo vividor y tarambana que diga que quiere una madre virgen.

-Estos son los deseos de mi amiga Vera, en réplica a los que formulé cuando cumplí años-

NOTA BENE: El editor desea advertir que esta entrada puede herir
la sensibilidad de personas sin sentido del humor. Y del amor.


jueves, 22 de septiembre de 2011

Sueños a duerme y vela


( el autor, en su cumpleaños )

Le vente se lève…il faut tenter de vivre!
Paul Valéry 

Allá van mis sueños y antojos en el aniversario de mi nacencia:

Una huerta, un Colt 45, un bar inglés, una bodega, un acuario,
muchos perros,


una torre a manera de estudio y refugio, colmada de libros y cuadros y minerales, y muchos lápices,
una casa en Provenza,
un ático abuhardillado en París,
una amante pelirroja y concupiscente, una amiga morena que sea tierna y dócil como un guante y una tercera novia que me cuide cuando me ponga malito.

Quiero permanecer apartado, mas no ausente,
en soledad, mas no solo…
Y...libertad, mucha libertad, sin culpas ni remordimientos.

P.S: También quiero un arcón repleto de doblones de oro, que el Atleti gane siempre, que el equipo blanco baje a segunda división, y una gentil princesita, tan bonita, tan bonita como tú. 

P.D: ¡Ah! y, si no es mucho pedir, que mi médico y amigo me dé un notable en todos los chequeos que se empeña en hacerme.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Con la imaginación o con el recuerdo


( el autor, segundo por la izquierda del lector, con El Cordobés )


Dos son las maneras de escribir historias: con la imaginación o con el recuerdo. Ambos modos son fungibles, intercambiables y compatibles entre sí dentro de un mismo relato.


La primera no tiene límites. El recuerdo tampoco. La imaginación no tiene restricciones y puede anticipar la realidad futura. El recuerdo, la memoria, carecen también de fronteras. Lo recordado suele diferir de la realidad pasada, si es que se puede decir que ésta exista: lo que no se recuerda, no ha existido para el escritor.


¿Qué si hay otros sistemas de escribir? Por supuesto que sí. Yo mismo, a veces, pongo en el papel lo que veo y otras lo que siento, aunque acostumbro a mezclar cabeza y corazón.

jueves, 8 de septiembre de 2011