Hubo un tiempo en que las hortensias vivían en sus matas. Y el champagne lo bebían las señoritas de alterne en cabaretes y boites. Hoy los decoradores emputecen las mansiones de los nuevos ricos con melindres contra natura.Puestos a ser cursis, mejor sería una lámpara debajo de un castaño de indias.




No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.