viernes, 26 de septiembre de 2014

SIN PIJAMA Y SIN RECUERDOS



(autorretrato de mis pies)

El caudal gris de ciegas horas se rompe por una ranura de luz.
Desperté sin pijama y sin recuerdos. Mi cuerpo estaba cubierto tan sólo por una bata de hospital, de esas que te dejan con el culo al aire.
Mi memoria, vacía. Boca arriba, yerto de cuerpo y yermo de espíritu.
Respiré con la tripa. Tenía un ladrillo en el estómago y la lengua como lija del número tres.El médico preguntó:

- ¿Cuál es su último recuerdo?

Contesto:

- No lo sé. ¿Cuánto tiempo llevo aquí?

Dice el médico que en mi historial no consta fecha de ingreso y que, cuando él empezó a trabajar en la clínica, hace un lustro, era fama que yo era el decano de los pacientes.

El galeno insiste:

-¿Qué es lo último que usted recuerda?

Se estaba poniendo pesado. Respondí:

- Una casita muy chiquitita con muchas flores en el jardín.

El hombre de la bata blanca humaniza su rostro y dice:

- En ella vivía usted, supongo. ¿Dónde estaba esa casa?

Contesto:

- Que no doctor, es la letra de una canción.

Este tío está casado con su opinión. Porfía:

- Usted tiene que recordar algo y es su deber ayudar a solucionar su caso.

Preferí no decirle al neurólogo que a mí me importaba un pito solucionar mi caso y decidí darle una pequeña alegría.

- Si, claro. Una mañana de sol y de frío fui con mi primo a la carpintería de Damián para encargar un tablero de madera para jugar al fútbol con los botones.

Bostezo. Pido al hombre de las preguntas que me deje dormir un rato. Cierro los ojos y me autodiagnostico. Claro que tengo recuerdos. Lo que pasa es que son deseos y no sé si se cumplieron o no. Da igual. No pienso averiguarlo....

( el lector interesado puede proseguir su lectura
de esta narración autobiográfica en mi otro blog:
en el relato allá titulado:
"Hugo Chávez El Huerfanito")

5 comentarios:

  1. Sin pijama y sin recuerdos la vida es un caos total.
    Pies, para que os quiero, si no se de donde vengo y a donde voy ,y a donde iré...
    Besos y felices sueños Manuel.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me gusta mucho tu ingenioso comentario. Gracias, chata!

      Eliminar
  2. Es terrible sentir amnesia, quien la sufre no sabe si será temporal o durará para siempre. Lo digo por experiencia, fue después de aquel golpe en la cabeza.
    Si fuera fácil, en algunos momentos buscaríamos la amnesia voluntaria pero resulta que no existe.
    Buen día, Manuel. Parece que se presenta bonito para recordar.

    ResponderEliminar
  3. A menudo, el peso de los recuerdos pesa más que la amnesia querida Loli.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es, la amnesia es liviana, con ella se siente como un vacío, pero los recuerdos pueden ser peso pesado, tiran hacia abajo y se nos tragan.
      Buena sobremesa, Manuel.

      Eliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.