( foto George Holz )
Yo conocía la respuesta adecuada, pero él seguía en un puro grito:
-¡Al carajo con las explicaciones!
De nada sirve un argumento cabal, si tu prójimo tiene la mente sucia y el corazón lleno de ira. Y un revólver en la mano.
-¡Al carajo con las explicaciones!
De nada sirve un argumento cabal, si tu prójimo tiene la mente sucia y el corazón lleno de ira. Y un revólver en la mano.
(continuará...)

