( fotos de Masao Yamamoto )
Cuando más alto se vuela, es en esa oscura noche del alma donde nos es dada la certeza de que ya no podremos nunca volar. Me vuelvo pequeña con este diminuto pájaro caído del nido en mi jardín, cuyo único alimento es el calor y el pan de mi mano, las alas rotas, esperando cielos más altos, más azules, más serenos.
Hermanos él y yo esta noche y todas las noches. En soledad vivía, y en soledad ha puesto, como yo, su nido...
( Texto obra y gracia de Bernalda de Quirós, con natural elegancia dejado como comentario a "Rotas las alas" )